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Inversiones

El negocio de comprar y vender dominios en internet

 

Internet ofrece muchas oportunidades para ganar dinero y la monetización ha llegado a convertirse en todo un arte. Hay personas y empresas que construyen redes de complejos entramados con blogs, landing pages y tiendas online, únicamente con la finalidad de generar un tráfico que se pueda convertir en dinero contante y sonante.

Da igual el tipo de cliente que seas o del hosting que tengas, tanto para las empresas de marketing online, como para un blog personal o una sencilla página de una pequeña tienda, un buen nombre es una máquina de generar visitas. Con esta perspectiva, hoy en día hay aplicaciones que se dedican a rastrear millones de nombres de páginas, dominios expirados, que se han quedado en desuso y que están disponibles para su compra.


Generalmente, estos dominios ya tienen una antigüedad y si, además tienen unos buenos resultados en analytics, al incorporarlos a una red ya está la mitad del trabajo de monetización hecho.

Hay algunos nombres que son auténticos filones, facilísimos de recordar e incluso se puede llegar a ellos al no conocer una dirección específica y teclear una dirección al azar. Este tipo de dominios pueden llegar a alcanzar unos precios altísimos.

Aunque sean dominios expirados o páginas que son abandonadas por sus dueños, siguen generando unas visitas que quedan reflejadas en los programas estadísticos. Estos números no desaparecen aunque el dominio cambie de dueño, por lo tanto, es de lógica que, para un negocio que quiera posicionarse rápidamente, le resulta mucho mejor, más fácil y rentable, el comprar un dominio que ya tiene acumuladas unas estadísticas y le asegura miles de visitas semanales sin necesidad de mover un dedo.


Hay empresas que se dedican únicamente a esto, a rastrear dominios en venta con nombres pegadizos y sonoros, para luego revenderlos obteniendo un beneficio. Los dominios más obvios, los .com implican dirigirse a un mercado más global, en el que el inglés y los nombres genéricos son mayoría. En este sentido, el dominio más caro del mundo, insurance.com, fue vendido en 2010 por 35,6 millones de dólares, seguido de cerca por vacationrentals.com (35 millones) privatejet.com (30,18 millones) y, curiosamente, internet.com, que se vendió en 2009 por 18 millones de dólares.


En español también se han vendido dominios por cantidades millonarias, pero son muchos menos. El más caro actualmente es juegos.com, que está a la venta por 1 millón de dólares.

Por encima quedan infinidad de dominios que siguen cambiando de manos y generando beneficios cada día. Por ejemplo, los dominios que tienen que ver con la pornografía son los que más cambian de manos y más generan como sector en su conjunto. El primero de ellos, sex.com, que se vendió por 13 millones de dólares en 2010 y su equivalente en español porno.com, que se vendió en 2015 por 8,8 millones de dólares.


Hay historias curiosas con respecto a la compra venta de dominios, por ejemplo, cuando Elon Musk consiguió recuperar un dominio que había registrado en su juventud, x.com. No se sabe el precio que tuvo que pagar por él, pero sus tweets dándole las gracias a paypal, por haberle generado los beneficios necesarios para hacerlo, nos hacen suponer que no debió de ser una compra precisamente económica.


Otro caso ilustrativo es el del dominio whisky.com. comprado en 1999 por el emprendedor Michel Castillo y que vendió en 2014 por 3,1 millones de dólares a una empresa alemana .


Aunque parece que la burbuja de los precios por dominio ya se va deshinchando paulatinamente y sus mejores días se vivieron en la pasada década, en la que casi todo lo que tenía que ver con internet estaba aún en fase de descubrimiento o prueba, aún se dan casos de dominios que cambian de dueño sin importar su precio. Así que, si estás pensando en registrar ese nombre que te parece tan bueno, o en vender el que registraste hace diez años no te lo pienses más, que el mundo de los dominios es como el de los bitcoins, sube y baja a una velocidad de vértigo.


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